Viernes 26 de Agosto del 2011
CARLOS LÓPEZ TORRES
DEFINICIÓN
Los platos rotos
Dice El Filósofo de Guemez que “la muerte es como los impuestos… Son inevitables”. Efectivamente, la derecha gobernante no sólo ha ido desmantelando el andamiaje jurídico que sustentó durante décadas algunos derechos sociales y garantías individuales, sino ahora se propone mayores gravámenes a los agotados causantes cautivos.
Como es costumbre en la víspera de la conclusión del banquete sexenal, los comensales en turno y sus beneficiarios más cercanos exentos del pago de impuestos y/o beneficiados con jugosos contratos, con subsidios y asignaciones de obra directas, empiezan a tomar medidas que permitan achicar las rebanadas del pastel a los no menos glotones gobernadores de los estados.
Sorprendidos, los absolutistas virreyes de las entidades federadas, ponen el grito en el cielo de inmediato para pregonar las desgracias financieras heredadas del mandatario anterior, impune en sus derroches financieros sin embargo, disque para mantener el “equilibrio político” y no espantar a los verdaderos ganones de la alternancia electoral entre los mismos.
Antes de romper el “cochinito” guardado celosamente para los tiempos inmediatos de competencia que vienen, la instrucción para el secretario de Finanzas es precisa: anunciar que serán los municipios quienes verán recortadas sus participaciones.
Y así, Jesús Conde Mejía, secretario de Finanzas del Gobierno del Estado transmite el mensaje a las 58 demarcaciones municipales y a sus habitantes sabed: debido a que la secretaria de Hacienda federal ha entregado una cantidad menor respecto a lo que esperaba la entidad, el recorte es inminente.
El funcionario que aún no sabe el destino que tuvieron los 1500 millones del último empréstito del marcelato, no se anda por las ramas cuando asegura que el rubro afectado será el del gasto corriente y algunas obras y proyectos.
Con un breve lapso para que el Congreso del Estado conozca los proyectos de Leyes de Ingresos de los 58 Ayuntamientos que serán afectados, los tesoreros respectivos empiezan a pensar antes que recortar la nómina que afectaría a sus amigos y compadres, en la posibilidad de aumentar sensiblemente los impuestos, derechos y contribuciones en general a los habitantes de las demarcaciones que llevan casi dos años esperando mejores servicios y algunas obras que, ya de perdis, mejoren un poquito la calidad de vida tan deteriorada.
Por lo pronto el agua pareciera ser uno de los servicios que más tentación ha despertado entre los ediles, para ser sensiblemente modificados en sus tarifas aunque otros servicios como el alumbrado público no dejan de ser considerados como posibles fuentes de ingresos, costa del menguado bolsillo de los contribuyentes.
Afortunadamente, según el regidor Alberto Rojo Zavaleta y el secretario del Ayuntamiento Emigdio Ilizaliturri, los pagos más fuertes comprometidos por los compradores de terrenos al municipio deberán hacerse el próximo año. Sin embargo, por si hiciera falta para hacerle frente al recorte de participaciones los funcionarios aseguran que existen más terrenos para vender.
