|
|
|
Viernes 20 de Noviembre del 2009

ASTILLERO
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
La muerte del rector destituido de la Universidad de Guadalajara, Carlos Briseño Torres –todo apuntaba a un suicidio– hace emerger nuevamente los perfiles sombríos del funcionamiento de universidades públicas dominadas por grupos mafiosos que controlan la vida académica (promociones, plazas, cargos, entre otros puntos) y ejercen los presupuestos que provienen del dinero colectivo con absoluta opacidad e irresponsabilidad, supuestamente amparadas esas operaciones faccio- sas por aires de autonomía que en esos casos significan corrupción, discrecionalidad e impunidad.
MÉXICO SA
CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA
En unas cuantas horas el gobierno calderonista recibió una paliza de época, propinada por un par de organismos multilaterales –de los que México forma parte–, por el contundente análisis del premio Nobel de economía 2001 y, de pasadita, por la señal de alarma lanzada por el presidente estadunidense. En resumen, el inquilino de Los Pinos, junto con su muy eficiente equipo económico, quedó como palo de gallinero, aunque –hay que reconocerlo– la respuesta oficial, por medio de los jilgueros de siempre, fue científica, puntual e irrebatible. |