Lunes 01 de Octubre de 2007
Casetas tuvieron que cerra debido a pocos policías; comandancias están en riesgo
Déficit de personal, calvario permanente de la DGSPM
La falta de personal en la Dirección General de Seguridad Pública Municipal se tuvieron que cerrar las casetas de vigilancia. Foto: Norma Angelica Rivera Campos
La falta de personal en la Dirección General de Seguridad Pública Municipal siempre seguirá siendo uno de los principales problemas para poder abatir la delincuencia en la ciudad de San Luis Potosí, pues hasta se tuvieron que cerrar las casetas de vigilancia que se concentraban en las diferentes colonias por la insuficiencia de policías; las tres comandancias están la cuerda floja por la misma situación.
“Falta de personal en la DGSPM es el principal obstáculo para poder abatir la delincuencia en la ciudad”, son las declaraciones insistentes por los integrantes de la Comisión de Seguridad Pública.
Alfonso Rocha Ortiz, comandante del Agrupamiento Montado de la DGSPM, explicó que actualmente se cuenta con cuatro comandancias en la en la ciudad que son la Centro, Sur, Poniente, y Norte éstas tres últimas realizadas por la pasada administración, las cuáles continúan manteniendo un déficit en personal.
Fuerte ha sido el incremento de la inseguridad en los últimos meses en la ciudad pero aún así la alcaldía lozanista no se ha preocupado por inyectarle más recursos a la dirección, pues aunque el presidente municipal, Jorge Lozano Armengol ha reconocido que los 42 millones de pesos que se destinaron no fueron suficientes, no se tiene aún en análisis un nuevo proyecto.
Según declaraciones del presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Fernando Díaz de León manifestaba que la corporación policíaca había quedado “más o menos regulada” por el antiguo titular de la corporación de la pasada administración, pero ésta se vino abajo con la entrada de Ignacio Cisneros López logrando opacar el trabajo y dando pie a que aumentara la corrupción.
En información del integrante de la Comisión de Seguridad Pública, José Juan Pérez Guillén recordó que el proyecto de crear planteles más grandes en éste caso las comandancias consistía en abrir estratégicamente las mismas ya que se les dotaría de personal e infraestructura necesaria para combatir la inseguridad que se concentraba en sus colonias.
Indicó que por tal razón las casetas de vigilancia no se reabrieron, pues se le brindó mayor énfasis a ubicar estratégicamente las comandancias, pero aunque el proyecto era a largo plazo que a poco a poco se dotaría de personal, “desafortunadamente se rompió el propósito porque no se le dio el seguimiento necesario”, aseveró.
Explicó que ante la situación ahora se ve que los cadetes que acaban de ingresar a la corporación, los tienen como personal de mantenimiento en Parques y Jardines, pues sería razonable que mejor recibieran una mayor capacitación.
Es lamentable que las comandancias estén pasando por ese proceso, próximas a convertirse en un elefante blanco, por lo que se debería invertir en vigilancia y capacitación en lugar de que los cadetes estén trabajando como personal de limpieza en los parques.
En un recorrido de La Jornada San Luis por las diferentes comandancias que concentran en puntos clave de la ciudad se constato que continúa haciendo falta personal, pues se encuentran desoladas.
Cabe destacar no es personal administrativo lo que falta sino policías, cuestionó Pérez Guillén, pues dijo él también ha visitado las comandancias y les hace falta demasiada infraestructura ya que aparte de que el personal es insuficiente, el equipo es otra falta.
El comandante del Agrupamiento Montado de la DGSPM dijo que las comandancias tienen el objetivo de dar una cobertura de seguridad general a la zona en la que se encuentra delimitada, pero pese a que dijo que cada comandancia se cubre con tres grupos de patrullas, en el recorrido se corroboro una o dos brillaban por su ausencia.
Ccada comandancia tiene asignado grupos especiales, como son el Grupo Montado, Grupo Canino y el Grupo Betas, éste último manteniendo cobertura en escuelas.
Insistente fue, en que nunca será suficiente el personal que se tiene en la Dirección General de Seguridad Pública Municipal, y reveló que cada una de los planteles cuenta un juez de barandilla y un médico legista para dar certeza a los exámenes que se aplican a las personas que por alguna falta llegan al lugar.
Anunció que serán 67 cadetes los que se recibirán de la Academia de Policía Municipal en noviembre pero pese a que luego se pondrán en funciones, estos no serán suficientes.
Asimismo Díaz de León Pedroza manifestaba que la policía municipal sólo servía como “agarra borrachos”, pues dijo que la seguridad la brindaba el estado, pese a que en gran parte le correspondía a la DGSPM.
Rocha Ortiz dejó entrever que en gran parte por la falta de personal se han visto obstaculizados para dar cobertura en todas las zonas de la ciudad sobre todo en las que se consideran más conflictivas.
Las comandancias existentes, la Sur es la que presenta mayor puntos de conflicto, pero tanto la Poniente como la Norte no se quedan atrás. Asimismo hasta el momento no se conoce el número de elementos con la que cada una cuenta.
Pese a que las casetas de vigilancia fue otra inversión sin beneficio, éstas se tuvieron que cerrar por la falta de elementos pues ante el incremento de la inseguridad y los grupos pandilleriles, no se tenía la suficiente cobertura.
Hasta el momento, dijo comandante del Agrupamiento Montado de la DGSPM, no son funcionables por lo que se tuvieron que realizar las comandancias como el referente para abarcar la mayor parte de las zonas.
Ahora pese a que las casetas de vigilancia cerradas, pasaron a formar parte de los colonos de esas colonia para la realización de su juntas, éstas aparentan como refugio para los pandilleros, pues están grafiteadas y en pésimo estado, que hasta el momento no ha preocupado a la DGSPM retomarlas, pues ni una por ser más pequeña había elementos, en las grandes es lo mismo, siempre han sido los cuestionamientos de algunos regidores de oposición.
Con basura, envases de cerveza, plásticos se encuentran las casetas de vigilancia no dándoles la importancia debida los vecinos pese a que ya pasaron a formar parte de su propiedad, pues argumentan que hasta a ellos les da miedo realizar limpieza porque es el refugio de los pandilleros que muchas de las veces han llegado hasta agredirlos verbalmente porque quieren ese lugar para realizar sus actos delictivos.
