Martes 12 de Septiembre de 2006
Sea en Las Lomas o en Milpillas, los habitantes sufren los estragos del agua
Las lluvias no respetan ni a los pudientes ni a los marginados
Milpillas y la colonia Córdova Reyes fueron las más afectadas por las lluvias del fin de semana. Foto: Adriana Carrillo Alemán
Las lluvias del fin de semana no hicieron distinción alguna, ya que causaron daños tanto a personas pudientes del fraccionamiento Loma Verde y habitantes marginados de las colonias Córdova Reyes y Milpillas. Estos últimos resultaron ser los más afectados por el desborde del río Paisanos, pues se llevó la mayoría de sus pertenencias y las familias tuvieron que encontrar alojamiento con sus vecinos.
En tanto, las inundaciones al Poniente de la ciudad orillaron a elementos de Interapas a romper el pavimento para darle salida al agua que se acumulaba en las calles.
Beatriz Espinoza, habitante de la colonia Córdova Reyes, dijo que cerca de 200 personas sufrieron destrozos en sus viviendas la madrugada del domingo, cuando cerca de las cuatro horas los sorprendió el agua mientras dormían.
Los vecinos ayudaron a los más afectados, tres familias con un gran número de integrantes, puesto que las condiciones en las que se encontraban eran críticas, e incluso tuvieron que sacar a niños de entre el lodo y el agua, que había alcanzado un nivel de un metro.
En Milpillas no sólo hubo daños en las viviendas, también hubo pérdidas de ganado como puercos, gallinas y borregos. La corriente arrasó con las cosechas de maíz que eran pertenencia del agricultor Manuel Sandoval Rodríguez y su casa quedó completamente inundada. Ahora él duerme en su camioneta junto con sus acompañantes.
Mientras tanto, los colonos de Loma Verde solicitaron la intervención de trabajadores de Interapas para solucionar la inundación que se les presentó al subir el agua a un nivel de medio metro.
Los trabajadores del organismo operador solicitaron permiso a un vecino para romper el pavimento de la banqueta de su domicilio, ubicada en la calle Cerro Viejo, para crear un boquete de casi dos metros por el cual fluyera el agua estancada.
Sin embargo, la maniobra tuvo consecuencias negativas, pues María de Jesús Cepeda, vecina de la casa donde se abrió el hoyo, se quejó de que luego, las aguas negras empezaron a brotar del drenaje en el interior de su vivienda.
Sin ayuda
Ante la tempestad, Alberto Mendoza, presidente de la junta de mejoras de la colonia Milpillas, organizó una manifestación para solicitarle apoyo al gobierno municipal. Y es que, señaló, hasta el momento no ha recibido respuesta de ningún tipo y los habitantes viven con el temor de sufrir otro percance de esta naturaleza ya que las lluvias se siguen pronosticando.
En un recorrido hecho por este diario por esa zona, sólo se pudo detectar a integrantes de Protección Civil, que vigilaban.
Los vecinos afectados comentaron que es la tercera vez que se desborda el río. Hace dos años pidieron ayuda para desviar el cauce del Paisanos, pero las autoridades han hecho caso omiso. También se quejan de que los puentes por los que pasa el agua son muy angostos.
Manuel Sandoval afirmó que urge le den salida al agua del río antes de que ocurra otro evento como este, mientras tanto, él esta tomando medidas por si vuelve a ocurrir pues piensa trasladar su ganado en sus camionetas para ya no tener pérdidas.
Otra de las familias afectadas fue la de Patricia Mendoza, que el domingo se disponía a contraer nupcias y debido al desastre ocupó su tiempo a mover sus muebles para que no se le echaran a perder, en estos días tendrá que hacer su comida en casa de su madre.
